Instalación y prueba de presión
Para iniciar una instalación de suelo radiante es necesario que ya se hayan colocado los cerramientos externos, los marcos de las puertas interiores, realizados los revoques y completadas las instalaciones eléctricas.
Para la instalación eléctrica y la de distribución sanitaria se puede proceder de dos modos: Colocar las instalaciones sobre el suelo base y luego cubrir con una capa de cemento sobre la cual realizar el suelo radiante o bien, en caso de que el espacio disponible no fuera suficiente, alojar dichas instalaciones en una zona perimétrica de unos 30 cm a lo largo de los muros interiores.
Las principales fases a seguir para la instalación y la prueba de un suelo radiante son:
Para la instalación eléctrica y la de distribución sanitaria se puede proceder de dos modos: Colocar las instalaciones sobre el suelo base y luego cubrir con una capa de cemento sobre la cual realizar el suelo radiante o bien, en caso de que el espacio disponible no fuera suficiente, alojar dichas instalaciones en una zona perimétrica de unos 30 cm a lo largo de los muros interiores.
Las principales fases a seguir para la instalación y la prueba de un suelo radiante son:
Colocación del panel aislante
Completada la instalación de la banda perimetral se procederá a la colocación del panel aislante, operación sensiblemente diferente en función del panel que se utilice; en cualquier caso es preferible tender los paneles de modo que las filas siguientes queden escalonadas entre ellas. Este sistema resulta ventajoso para evitar el levantamiento de los paneles cuando la superficie de apoyo se presenta particularmente inconexa. En algunos casos, para fijar firmemente los tubos al panel, es oportuno utilizar los clips R983 o K809, especialmente diseñados para la colocación del tubo sobre trazados con radio de curvatura bastante bajo, hasta el límite de cinco veces el diámetro externo.



