Instalación y prueba de presión
Para iniciar una instalación de suelo radiante es necesario que ya se hayan colocado los cerramientos externos, los marcos de las puertas interiores, realizados los revoques y completadas las instalaciones eléctricas.
Para la instalación eléctrica y la de distribución sanitaria se puede proceder de dos modos: Colocar las instalaciones sobre el suelo base y luego cubrir con una capa de cemento sobre la cual realizar el suelo radiante o bien, en caso de que el espacio disponible no fuera suficiente, alojar dichas instalaciones en una zona perimétrica de unos 30 cm a lo largo de los muros interiores.
Las principales fases a seguir para la instalación y la prueba de un suelo radiante son:
Para la instalación eléctrica y la de distribución sanitaria se puede proceder de dos modos: Colocar las instalaciones sobre el suelo base y luego cubrir con una capa de cemento sobre la cual realizar el suelo radiante o bien, en caso de que el espacio disponible no fuera suficiente, alojar dichas instalaciones en una zona perimétrica de unos 30 cm a lo largo de los muros interiores.
Las principales fases a seguir para la instalación y la prueba de un suelo radiante son:
Instalación del tubo
La instalación del tubo debe seguir las instrucciones de proyecto, tratando de seguir los recorridos aconsejados para garantizar los rendimientos deseados. En la instalación de los tubos es necesario efectuar curvaturas con el radio mínimo conforme a lo previsto por las características del tubo. Para efectuar curvaturas de radio inferior es indispensable utilizar curvas de refuerzo (R549B) que impidan la estrangulación del tubo. En el cruce de las juntas de dilatación es importante proteger el tubo mediante una vaina, para evitar excesivos exigencias mecánicas. En las proximidades del colector los tubos están muy cercanos entre ellos y las dispersiones son, en esta zona, muy elevadas: será oportuno aislar los tubos de ida desde el colector al pavimento.



