Instalación y prueba de presión
Para iniciar una instalación de suelo radiante es necesario que ya se hayan colocado los cerramientos externos, los marcos de las puertas interiores, realizados los revoques y completadas las instalaciones eléctricas.
Para la instalación eléctrica y la de distribución sanitaria se puede proceder de dos modos: Colocar las instalaciones sobre el suelo base y luego cubrir con una capa de cemento sobre la cual realizar el suelo radiante o bien, en caso de que el espacio disponible no fuera suficiente, alojar dichas instalaciones en una zona perimétrica de unos 30 cm a lo largo de los muros interiores.
Las principales fases a seguir para la instalación y la prueba de un suelo radiante son:
Instalación de la capa de soporte
Una vez verificado que en los circuitos no se presentan pérdidas producidas accidentalmente durante las fases de instalación, se puede proceder a colocar la capa de soporte. En el caso de utilizar cemento con aditivo, se aconseja el empleo de una malla electrosoldada, para conseguir una mejor distribución de las cargas. El vertido del cemento se realiza con la instalación a la presión de prueba y con una temperatura ambiente no inferior a 5°C. El cemento tiene que ser vertido tratando de envolver los tubos de los circuitos partiendo del exterior y procediendo hacia el centro. Para la composición del mortero es oportuno utilizar el aditivo K376, introduciéndolo directamente en la hormigonera durante la formación del cemento en la cantidad de 1 litro por cada 100kg de cemento Para reducir su espesor, en el sistema GIACOKLIMA en seco (SLIM) la capa de soporte puede ser constituida por una primera superficie de láminas de acero cincado K805P, 250x500 o bien 500x500, sobre un plano análogo dispuesto sobre los tubos, a elementos escalonados, de modo que constituya un repartridor de carga consolidado